La sal y la salud

El riesgo cardiovascular en la población española es elevado y uno de los factores de riesgo más frecuente es tener la tensión elevada₁.

La sal se ha utilizado desde la antigüedad por el hombre y ha marcado el desarrollo de la historia. Es de uso generalizado en la gastronomía y en la industria mundial₂.

sal, hipertensión, tensión arterial, corazón, dieta, alimentos con salConsumir excesiva sal puede estar asociado con aumento de la tensión arterial e incremento del daño cardiovascular. Reduciendo el consumo de sal podemos modificar este aspecto. Según los resultados de un estudio del año 2012₃ una ingesta baja de sal está relacionada con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular y por tanto, una mejora en salud pública.

Se han estudiado los beneficios cardiovasculares de reducir el consumo de sal. Siempre pensamos en la sal que podemos añadir nosotros pero, ¿alguien ha pensado en la cantidad de sal que contienen los alimentos que compramos procesados? Este mismo mes, marzo 2014₄, se ha publicado un estudio que destaca el beneficio saludable que se lograría si se consiguiera la reducción de sal añadida a los alimentos procesados y si los consumidores eligieran alternativas de consumir alimentos bajos en sal.

Utiliza la sal con moderación porque utilizada así es fuente de salud. Por ejemplo consumir la cantidad recomendada en forma de sal yodada puede ayudar a prevenir la deficiencia de yodo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la yodación universal de la sal como estrategia universal para erradicar la carencia de yodo₅. Según una revisión Cochrane₆ la sal yodada es un método eficaz para mejorar el nivel de yodo.

¿Qué podemos concluir con toda esta información?

Todos los elementos y alimentos de la naturaleza son necesarios, ahora bien en las cantidades adecuadas. Evitar excedernos de la norma sobre todo controlando, en el caso de la sal, aquella que se encuentra en alimentos procesados. Elige siempre que puedas alimentos frescos y pon control al uso del salero.

Sigue una dieta variada, realiza ejercicio físico acuerdo a tus posibilidades, controla tu tensión arterial y si surge cualquier duda consulta a tu médico o farmacéutico.

Artículo redactado por Ana Mendoza, Farmacéutica.

Bibliografia

1. Medrano MJ. et al. Factores de riesgo cardiovascular en la población española: metanálisis de estudios transversales. Med Clin (Barc). 2005. Apr 30; 124(16):606-12.

2. Instituto de la Sal

3. He FJ. et al. Reducing salt intake to prevent hypertension and cardiovascular disease. Rev Panam Salud Publica. 2012. Oct; 32 (4):293-300.

4. Hendriksen MA. et al. Potencial effect of salt reduction in processed foods on health. Am J Clin Nutr. 2014. Mar; 99(3):446-53. doi: 10.3945/ajcn.113.062018. Epub 2013 Dec 11.

5.  Biblioteca electrónica de documentación científica sobre medidas nutricionales (eLENA)

6.  Wu T, Liu GJ, Li P, Clar C. Iodised salt for preventing iodine deficiency disorders. Cochrane Database of Systematic Reviews 2002, Issue 3. Art. No.: CD003204. DOI: 10.1002/14651858.CD003204

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